
Cuando llega el momento de hornear, el horno debe estar ya caliente… ahora mismo. No en cinco minutos. Los elementos de baja potencia prolongan los tiempos de cocción, hacen que la masa quede húmeda en el centro y convierten el proceso de cocción en un juego de adivinanzas. Por eso, en nuestros hornos comerciales utilizamos tubos de cuarzo halógeno de alta potencia. Estos tubos liberan energía radiante intensa rápidamente dentro de la cámara de cocción, así que usted puede controlar el tiempo, el color y la textura de los alimentos, en lugar de luchar contra esos factores.
Lo importante desde el punto de vista técnico
Estos tubos funcionan con luz infrarroja de onda corta, lo que permite que el calor llegue directamente a la masa y a los ingredientes, sin perder tiempo calentando primero el aire. La cubierta de cuarzo resiste bien los cambios bruscos de temperatura sin agrietarse, y el gas halógeno mantiene estable al filamento, garantizando así un rendimiento constante durante largos períodos de uso.
En la práctica, se obtiene un calentamiento rápido y una recuperación igualmente rápida: los hornos alcanzan rápidamente la temperatura adecuada, los hornos rotativos distribuyen uniformemente el calor por toda la cavidad, y los armarios para mantener la comida a temperatura adecuada no presentan grandes variaciones de temperatura. Se puede esperar que los tubos duren mucho tiempo, incluso después de miles de ciclos de cocción.
Por qué funciona en la práctica
Para la pizza, este calor intenso permite que la corteza quede crujiente, mientras que el queso se derrite perfectamente, sin que la salsa se queme. Para el pan y las masas, este perfil térmico asegura una cocción uniforme en todo el contenido del horno.
Y en cuanto al mantenimiento de la temperatura, los tubos responden de inmediato a las indicaciones del termostato, así que la comida permanece a una temperatura segura, sin secarse. Se reducen los tiempos de cocción, así como las veces que es necesario volver a hornear. El consumo de energía por ciclo de cocción disminuye, ya que se gasta menos tiempo calentando el horno y manteniéndolo a la temperatura adecuada.
Qué hay que tener en cuenta
Estos tubos funcionan adecuadamente cuando se utilizan con la tensión, densidad de vatios y geometría de montaje adecuadas. La instalación debe incluir un espacio adecuado y protección adecuada, además de una fuente de alimentación limpia para evitar puntos calientes.
Es necesario planificar adecuadamente la gestión del calor en la cavidad del horno, y seguir las instrucciones sobre cableado y compatibilidad con el termostato. Al combinar los tubos con el horno y el horno con los platos que se van a cocinar, se obtiene un calor consistente y fiable, que se puede confiar de un servicio a otro.