
En un pasillo comercial semicerrado, el viento logra penetrar en el espacio, y el frío de la noche hace que las personas se apresuren al caminar por allí. Cuando los calentadores infrarrojos no son suficientes para mantener el calor adecuado, los clientes se apresuran en pasar, mientras que el personal debe abrigarse bien. Todo esto hace que el lugar pierda su carácter acogedor. Hemos creado nuestros calentadores infrarrojos eléctricos para mantener ese nivel de calor constante, gracias a sensores inteligentes que ajustan la temperatura según la presencia de personas en el área.
Lo importante es lo que hay detrás de todo esto
Utilizamos emisores de ondas cortas que emiten calor directamente hacia las personas y las superficies, y no hacia el aire vacío. El calor se genera casi instantáneamente, así que la comodidad se siente en cuanto alguien entra en el área. Cada unidad cuenta con un sensor de presencia y un termostato. Cuando se detecta movimiento, el calentador alcanza la temperatura deseada; cuando el pasillo se queda en silencio, el calentador pasa a modo de espera. Este sistema inteligente permite reducir el consumo de energía sin sacrificar la comodidad.
Esta solución es ideal para pasillos semicerrados, ya que calentar el aire en esos espacios es ineficiente e impredecible. El calor infrarrojo se dirige directamente hacia las personas que se mueven por allí, por lo que se siente calor incluso cuando el aire está frío. Los sensores inteligentes evitan el uso innecesario de energía cuando el espacio está vacío, lo cual contribuye a operaciones más ecológicas y a controlar los costos energéticos. El resultado es una iluminación constante y uniforme, lo que permite que los clientes permanezcan más tiempo en el lugar, que el personal trabaje cómodamente y que la marca se perciba como considerada.
La instalación es sencilla, pero la ubicación es importante. Para obtener la mejor cobertura, coloque los calentadores a una altura de 6–8 pies, de modo que su haz de calor cubra los pasillos y los puntos de reunión. Dado que los sensores detectan el movimiento y la temperatura, no los direccione directamente hacia fuentes de aire en movimiento, como ventiladores o puertas por las que entra aire frío, ya que eso puede causar falsos disparos del sensor. En lugares muy húmedos, elija una unidad con una clasificación IP adecuada para ese entorno.